Goñi: un viaje sin justificar es «una falta ética», pero defiende el iPhone
El presidente de la Cámara de Representantes dijo en La Fórmula que un viaje sin justificar es «una falta ética». Sobre el iPhone de los legisladores, concedió: «Tenés razón».

Pablo Tedesco
Analista en Tecnologías de la Información

Rodrigo Goñi, presidente de la Cámara de Representantes desde el 1 de marzo de 2026 por el Partido Nacional, pasó por el programa La Fórmula y dejó una de esas entrevistas donde el político arranca a la defensiva y termina concediendo.
Empezó por los viáticos y los viajes. «Casi me matan en su momento, pero ahora de presidente no tengo excusa», dijo, y agregó que las medidas las resuelve por resolución, «resolución, resolución, resolución». Después contó cómo vive las críticas: «Me reclaman el tema de los viajes, me putean por los viajes todos los días». Explicó que está bien que lo critiquen y que, cuando le cuestionan una salida, hace un informe interno y trata de responder en redes. En un caso, aseguró, el viaje fue «100% invitado» y le pagaron todo.
Hasta ahí, la defensa. Lo llamativo vino después, cuando Goñi fijó una vara para sí mismo y para el resto: «Hoy no debería ser admisible un viaje que no se pueda justificar, porque un viaje es mucho dinero que lo paga la ciudadanía. Y si yo no puedo justificar la utilidad de un viaje, yo tengo una falta ética». Agregó que la gente «tiene derecho a cuestionar esas cosas que antes pasaban».
Entonces el entrevistador, Alejandro, subió la apuesta. Admitió que, en términos del PBI, el Parlamento pesa poco —recordó el 0,04% que repite Graciela Bianchi—, pero insistió en que «es mucha plata igual». Y planteó otro privilegio: según dijo en el aire, al empezar la legislatura cada legislador recibió un iPhone cero kilómetro. Le preguntó a Goñi si estaba de acuerdo. «Sí, yo estoy de acuerdo», respondió.
La pregunta siguiente fue directa: por qué el legislador no se lo compra con su sueldo. Cuánto gana, quiso saber el periodista. «300 mil pesos», contestó Goñi, «en la mano». Alejandro le dijo que era «una muy buena plata», y Goñi admitió: «Capaz que sí, te doy la razón». Cuando el entrevistador le recordó que vive en un buen barrio y no tiene dificultades económicas, Goñi respondió que le fue «muy bien en la actividad privada» y que, de «100 viajes que tengo hoy, 80 los hice en la actividad privada».
El periodista volvió a la carga: «¿Por qué les compran un iPhone a cada diputado?». La respuesta cerró el intercambio: «Alejandro, te lo tomo, te lo tomo, tenés razón».
Corresponde una aclaración: el dato del iPhone para cada legislador fue planteado por el entrevistador y Goñi no lo desmintió; no pudimos confirmarlo en fuentes oficiales al momento de publicar esta nota.
CIERRE: Goñi tuvo una virtud poco común en la política: dijo en voz alta el criterio correcto. Si el gasto debe poder justificarse porque «lo paga la ciudadanía», ese criterio vale para el viaje, para el celular y para cada peso del Parlamento. Conceder un punto en una radio no es lo mismo que cambiarlo en la Cámara que preside. Ahora la vara la puso él mismo.
Quien gasta plata ajena, obtenida por impuestos, tiene la carga de probar que valía la pena; no al revés. La coherencia de Goñi se medirá en la resolución, no en el estudio de streaming.

