Flávio Bolsonaro sale de Brasil dos días después de perder con Lula
Lula le dijo a Flávio en un debate: «el día 25 vas a perder la inmunidad». Moraes le retiró el pasaporte y Flávio salió de Brasil.

Pablo Tedesco
Analista en Tecnologías de la Información

Flávio Bolsonaro salió de Brasil dos días después de perder el balotaje contra Lula da Silva, pese a una orden del Supremo que le prohibía irse y le exigía entregar sus pasaportes en 24 horas. La Policía Federal confirmó a Gazeta do Povo que dejó el país, aunque el destino no está confirmado oficialmente: fuentes citadas por CNN Brasil dicen que va rumbo a Estados Unidos, y Argentina niega que haya entrado por su territorio.
Todo empezó antes de las urnas. En un debate presidencial, Lula le dijo a Flávio: «Prepárate, que el día 25 vas a perder la inmunidad y vas a tener problemas, porque tu vida tiene muchas investigaciones que ahora van a avanzar. Si tus amigos no están dejando que avancen, ahora van a avanzar». El 25 fue el día del balotaje. Flávio queda sin cargo electivo en febrero de 2027, por primera vez en 24 años. El sábado 24, en el cierre de campaña, Lula lo llamó además «mentiroso», «miliciano» y «no cualificado», según EFE.
El domingo 25 Lula ganó con el 51,79% frente al 48,21%. Flávio dijo primero que pediría anular los comicios; el PL terminó reconociendo el resultado. El lunes 26, según O Globo, el juez Alexandre de Moraes emitió, siete minutos después de que el TSE confirmara la victoria de Lula, la orden de retirarle los pasaportes. La Policía Federal se la notificó cuando salía de visitar a su padre, Jair Bolsonaro, que cumple prisión domiciliaria.
La causa es una investigación del Supremo por presunto lavado de dinero y evasión de divisas a través de casas de apuestas. Hay otra, a cargo del juez Mendonça, por la financiación de la película Dark Horse con dinero del banquero preso Daniel Vorcaro. Flávio niega cualquier irregularidad.
El martes por la mañana, Flávio difundió un video en el que dijo que nunca pensó en salir del país y que entregaría los pasaportes. Vencido el plazo, la Policía Federal los canceló y empezó a buscarlo. Sus aliados dicen que corría riesgo de ser preso y usan la frase del debate para justificar su salida. Marinho y Eduardo Bolsonaro habían desmentido el viaje, que horas después confirmó la policía.
Entonces habló Lula, en su cumpleaños número 81. «Este acto de salir de Brasil es vergonzoso», dijo, y agregó que «el ciudadano que sale escondido de su país es que debe alguna cosa». Un funcionario del Departamento de Estado confirmó que su país emitirá visas para el senador y su familia.
El dato que más pesa es la secuencia. Primero la advertencia de que el día 25 iba a perder la inmunidad y a tener problemas. Después, horas tras proclamarse el ganador, la orden de retirarle el pasaporte. Y por último, el presidente señalando como sospechoso a quien se fue. Todo un día después de que el propio Lula anunciara que va a regular las redes sociales.
Cuando el ganador avisa que el rival va a perder la inmunidad y a «tener problemas», le sacan el pasaporte horas después de la proclamación y después lo trata de culpable por irse, así empieza una dictadura.

