Cae un banco con USD 850 millones del Estado y renuncia Peña
El presidente paraguayo dejó el cargo tras la intervención de Ueno Bank, con 2,9 millones de clientes y USD 850 millones de fondos públicos.

Pablo Tedesco
Analista en Tecnologías de la Información

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció este jueves 5 de noviembre su renuncia, en medio del colapso de Ueno Bank y con un juicio político ya en marcha en la Cámara de Diputados. «He tomado la decisión de presentar mi renuncia a la presidencia de la República», dijo en un video publicado en X.
El Banco Central había intervenido y ordenado disolver Ueno Bank el martes, porque su solvencia cayó a menos de la mitad del mínimo exigido. La entidad concentraba unos 2,9 millones de clientes en un país de 6,1 millones de habitantes. Hubo filas frente a las sucursales y protestas nocturnas en Asunción.
Los más golpeados son los ahorristas. El Banco Central anunció un primer pago de hasta 10 millones de guaraníes, unos USD 1.675. El Fondo de Garantía de Depósitos cubre hasta 75 salarios mínimos por persona. Una ley de emergencia promulgada por el propio Peña permite anticipos de hasta 40 salarios mínimos mensuales en un plazo de cinco días hábiles.
El dato que más pesa es otro: entre los depósitos del banco había unos USD 850 millones de fondos públicos, incluidos recursos del Instituto de Previsión Social (IPS). Es decir, plata del Estado y de los jubilados estaba en un banco que el propio supervisor estatal terminó disolviendo.
La Fiscalía imputó a 27 personas por préstamos y sobregiros a empresas del mismo grupo económico entre 2025 y 2026, y pidió prisión preventiva para el fundador y mayor accionista, Miguel Vásquez. Carlos Carvallo, que había dirigido la Financiera Ueno, origen del banco, renunció como titular del Banco Central. Peña designó a Raúl Vera Bogado, cuyo nombramiento debe ratificar el Senado.
El libelo de juicio político, presentado por 35 legisladores, necesitaba 53 de 80 votos en Diputados para pasar al Senado, donde hacían falta 30 de 45 para destituir. Según BioBioChile, la acusación tiene cinco puntos: presuntos conflictos de interés, irregularidades en la gestión de fondos de pensión y operaciones de crédito por unos USD 123 millones con empresas vinculadas. También cuestiona la participación de Peña en Ueno Holding, que él declaró ante la Contraloría. Infobae, en cambio, señala que no documenta un vínculo directo del presidente con el banco. SU Noticias lo consigna como parte de la acusación, no como un hecho probado.
El golpe político vino de adentro. Horacio Cartes, presidente del Partido Colorado y antiguo padrino político de Peña, anunció que el partido acompañaba el juicio político: «No estaremos del lado del latrocinio de los fondos públicos, privados y de los jubilados». Peña pidió disculpas y dijo que «ningún cargo puede estar por encima del bienestar del Paraguay».
Sobre la sucesión, La Nación y BioBioChile indican que el vicepresidente Pedro Alliana asumiría para completar el mandato hasta 2028. BioBioChile cita al dirigente colorado Rodolfo Friedmann, que también habló de Antonio Barrios como vicepresidente. No hay una fecha confirmada ni detalles de cómo se tramita la renuncia ni de qué pasa con el juicio político.
Cuando fondos públicos y de jubilados terminan dentro de un banco que el supervisor estatal dejó crecer hasta caer, el costo lo paga el ahorrista, no el político que renuncia. Y quien confía su plata al Estado ya sabe cómo termina.

