Apuñaló a su ex frente a una escuela
Un brasileño de 32 años con medidas cautelares en Brasil atacó a su expareja en Artigas. La salvaron los padres que la vieron.

SU Noticias

Un hombre de 32 años, de nacionalidad brasileña, fue imputado por homicidio muy especialmente agravado por femicidio, en grado de tentativa y en calidad de autor, por atacar a golpes de puño y con un objeto de metal punzante a su expareja en la entrada de una escuela de Artigas. La Justicia le impuso seis meses de prisión preventiva.
Según el jefe de Policía de Artigas, José Osorio, el agresor llegó en moto, entró al predio e interceptó a la mujer de 28 años, que acababa de dejar a su hijo. La obligó a salir; cuando ella intentó ir hacia su auto, empezó a golpearla. Un grupo de padres que dejaban a sus hijos intervinieron y la auxiliaron. Ningún civil resultó lesionado. La mujer sufrió lesiones leves y de escasa entidad en cuello y cuero cabelludo.
Lo que el Estado no frenó
La Fiscalía pidió la preventiva por peligro de fuga —el hombre no tiene domicilio ni actividad laboral en Uruguay—, riesgo para la víctima y riesgo de entorpecer la investigación.
Los antecedentes dicen más que la sentencia. No había denuncias previas por violencia doméstica entre ellos. El agresor sí tenía medidas cautelares vigentes en Brasil. La víctima tenía medidas de protección vigentes respecto de una pareja anterior. El vínculo era sin convivencia y el agresor, según Osorio, "se estaría negando a aceptar el término de la relación".
Es decir: papeles de un lado y del otro de la frontera, y el ataque ocurrió igual. Las medidas cautelares no son una barrera física. No detienen a nadie. El agresor rompió el principio de no agresión sobre el cuerpo de otra persona y lo hizo en el lugar donde los chicos entran a clase.
Quiénes la salvaron
Osorio fue explícito: "Fue fundamental (...) desde la llamada hasta que llegamos pasaron tres o cuatro minutos, pero esos minutos en esas situaciones son vitales". Y agregó, sobre los padres que se metieron: "Pensamos que le salvó la vida".
La salvó un grupo de civiles que no tenía obligación de hacer nada. No la salvó el aparato de protección: la salvó gente que vio a una mujer siendo golpeada y se metió. Eso es lo que hay que reconocer, sin pedirle al Estado una oficina más ni un formulario más. El problema no es que falte Estado: es que lo que el Estado promete como protección es papel, y el papel no se para adelante de un hombre con un objeto punzante.
El villano tiene nombre y apellido en el expediente. La víctima está viva por sus vecinos.
- https://www.elobservador.com.uy/nacional/imputaron-tentativa-femicidio-al-brasileno-que-ataco-su-expareja-la-puerta-una-escuela-artigas-n6062951
- https://www.elpais.com.uy/informacion/judiciales/imputan-por-femicidio-a-un-hombre-que-intento-asesinar-a-su-expareja-frente-a-una-escuela-de-artigas

