31 mil residencias se van a Paraguay
Munyo advirtió que Paraguay aprobó 31 mil residencias fiscales de brasileños este año, mientras Uruguay sigue compitiendo con impuestos que espantan.

SU Noticias

El director del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), Ignacio Munyo, puso el dedo en la llaga en VTV: Uruguay tiene que competir con Paraguay para atraer inversores brasileños. Y la advertencia no fue menor: en lo que va del año, 31 mil residencias fiscales de brasileños fueron aprobadas por Paraguay.
El número es el argumento. Cada una de esas 31 mil residencias es un contribuyente que eligió dónde poner su plata, su empresa y su futuro. Y no la eligió acá.
El que puede elegir, se va
La lógica es simple y no admite vueltas: el capital y las personas se mueven hacia donde el Estado les saca menos y les complica menos la vida. Paraguay lo entendió. Uruguay, en cambio, sigue apostando a una carga fiscal que funciona como un cartel de "no entrar" para el que produce.
El villano no es Munyo, que solo dice en voz alta lo que los números gritan. El villano es la estructura impositiva uruguaya y la burocracia que la acompaña: un sistema que trata al inversor como una fuente de recaudación antes que como alguien que genera trabajo.
La víctima no puede mudarse
Hay una víctima silenciosa en esta historia: el que produce acá y no puede levantar su fábrica y llevarla a Asunción. El pequeño empresario, el comerciante, el trabajador que depende de inversiones que nunca llegan porque se fueron a otro lado. Ese no tiene residencia fiscal en Paraguay. Ese paga la cuenta.
Cada residencia que se va es plata que no se invierte en Uruguay. Es un puesto de trabajo que no se crea. Es una obra que no se hace. El Estado uruguayo no pierde un contribuyente: pierde la oportunidad de que ese capital genere riqueza acá.
Competir con impuestos, no con privilegios
La salida no es un subsidio ni un régimen de excepción negociado en un despacho. La salida es bajar la carga, simplificar y dejar de tratar al que invierte como sospechoso. El libre movimiento del capital y de las personas es un derecho, no un privilegio que se otorga por decreto.
Mientras Uruguay discute cómo recaudar más, Paraguay ya se quedó con 31 mil razones para no hacerlo acá. El que produce lo sabe. El que puede elegir, ya eligió.
- https://noticias.vtv.com.uy/el-economista-ignacio-munyo-dijo-que-uruguay-debe-atraer-inversores-brasilenos/

